Son drupas de color amarillo cuando maduran, que envuelven un cuesco semi esférico, en cuyo interior se localiza la semilla comestible.
El proceso de floración se inicia en los meses de junio-julio con el nacimiento de pequeñas panojas o espigas axilares, las cuales se desprenden de la envoltura que la adhieren a la axila de la hoja a fines de agosto. En octubre aparece la espata o bolsa que encierra el racimo. A fines de noviembre se abre, liberando el racimo con las flores desarrolladas.
Inicialmente el racimo es de color café oscuro, señal de que los frutos han cuajado, luego el color es verde, el que bruscamente pasa al amarillo, indicando, a fines de mayo, que están maduros.
Desde un punto de vista cuantitativo-económico, supongamos que cada palma produce entre 3 y 12 racimos anualmente (aproximadamente con 900 coquitos cada uno). Por lo tanto, con un promedio de 7 racimos tenemos 6.300 frutos de 15 gramos cada uno, que suman un total de 94,5 kg. Esta cantidad nos da una idea de lo rentable que puede llegar a ser un palmar.  | Los racimos se cortan con un cuchillo curvo amarrado a un largo palo. La eliminación de la cubierta que envuelve al fruto se puede hacer produciendo la fermentación de la grama, la que luego se desprende al ser aplastada con las ruedas de un tractor. Posteriormente se separan con agua los coquitos y se secan al sol. | | | |
|
|